El bien común

Terminó la conferencia de prensa y apagamos la tele. Mi esposa seguía viendo la pantalla con la mirada fija y en silencio. Los niños jugaban en el piso ajenos a todo. Mi teléfono empezó a vibrar y sonar por todos los mensajes que llegaban, sobre todo de mi grupo de alumnos de “Ética” que, curiosamente, mañana tenía programada la clase de “el bien común”. Read More...

Cosas de hombres

Hace unos días y por cuestiones de trabajo mientras hacía una entrega, quedé muy cerca de una mesa con 6 ó 7 señores en una cafetería contigua a la tienda de mi cliente. Todos con pelo canoso o entrecano, no menores de 65 años y por el día y la hora asumí que eran jubilados o retirados y todos en apariencia de buena posición económica. Read More...

Trascender el cuerpo

Así empezó la historia de este escrito. En el contexto del despertar de la conciencia como el propósito interno de todos los seres humanos. Por eso presté más atención a la relación que tengo con mi cuerpo, el de otras personas y cómo esto ha condicionado todo o casi todo a lo largo de mi vida. Vivimos en una especie de obsesión hacia el cuerpo que parece broma cuando alguien te dice que lo trasciendas para alcanzar la iluminación o esos niveles espirituales de los que hablan los monjes tibetanos. Read More...

Espacios libres de violencia.

Ayer fuimos a la presentación de Rosa Cruz Pech con el tema "Mujeres contra la violencia de género", que organizó el equipo de Casa Gemela en el marco del "Círculo de mujeres" que están realizando durante el mes de octubre; aunque después nos aclaró que un título más adecuado sería "Mujeres construyendo espacios sin violencia" para que sonara más positivo y no tan incómodo. Read More...

No necesitas un diseñador

Tampoco un contador o una abogada o un plomero o una arquitecta o un médico, lo que tú necesitas es alguien que resuelva tu problema, tanto, que incluso estás dispuesto a pagar por ello porque parte del problema es que no sabes cómo resolverlo o al menos no de la manera en que te exigen resolverlo. Tal vez requieres presentar tu declaración fiscal en tiempo y forma para que no te multen o demanden o embarguen o encarcelen o quizá es una fuga de agua en el baño que no te deja dormir y ya te costó mucho dinero. Si supieras cómo hacerlo seguramente lo harías tú mismo, suponiendo que tienes el tiempo, las herramientas y el gusto, aunque igual y no porque prefieres delegarlo y dedicarte a otras cosas más divertidas, estratégicas o rentables para ti. Read More...