ficción

Que regresen los árboles

La semana empezó con un lunes muy caliente, literalmente. A las tres de la tarde el termómetro marcaba 48 grados con una sensación térmica de 54, nada raro en esta ciudad y en este mes, pero aun así no dejaba de sorprender. Sin embargo, las noticias se enfocaban en otro tema: los árboles de toda la ciudad se estaban secando. Read More...

¿Lista para el Covid-25?

Hoy conocí a la señora empresaria a la que se murió su hijo. Me contactó para tener una reunión y proponerme que participe en su proyecto como una especie de asesor para la parte filosófica o estratégica del asunto a lo que obviamente accedí y para lo cual me citó en su casa esa enorme donde también está el lago donde se infectó su hijo, todo por el reportaje sobre el bien común que publiqué junto a la periodista que se parece a mi profesora favorita de la universidad y quien efectivamente me prestó su libro después de terminarlo con la promesa de devolverlo junto con una larga charla para comentarlo. Read More...

El bien común

Terminó la conferencia de prensa y apagamos la tele. Mi esposa seguía viendo la pantalla con la mirada fija y en silencio. Los niños jugaban en el piso ajenos a todo. Mi teléfono empezó a vibrar y sonar por todos los mensajes que llegaban, sobre todo de mi grupo de alumnos de “Ética” que, curiosamente, mañana tenía programada la clase de “el bien común”. Read More...

La luna no existe

Salí de la conferencia de prensa con dolor de cabeza, me afectó mucho el dolor de esta pareja, tanto dinero, tanto poder y no les sirvieron para evitar la muerte de su hijo. No quiero, pero me tomará algo de tiempo olvidar sus miradas y sobre todo el miedo que me llevo como madre y abuela. Nadie está a salvo. Read More...

Dos para llevar

¿Y las tortas?
No las compré y no me vas a creer lo que está pasando. Llegué como cada domingo y lo primero que me llamó la atención es que no había gente, nadie, cuando siempre hay una cola que le da la vuelta a la esquina. Lo segundo es que había una patrulla estacionada, yo pensé que al fin los iban a clausurar, si no tienen baños, ni lavabos, ni piso, ni cocina, pero no…, y tercero, que olía bien feo, como a fosa séptica. Cuando pedí las tortas me dijo la señora que con mucho gusto pero que a partir de hoy el precio era de 200 pesos. Read More...